Hay historias que vuelven a florecer. La Primavera Naranjo es la primera cosecha de una tierra renovada y el comienzo de una nueva etapa para nuestra familia.

TRES NOTAS, TRES ROSTROS
El café que estás a punto de probar es floral, inspira elegancia y serenidad, con notas dulces de panela y una profundidad de chocolate envolvente.

01 · NUESTRAS RAÍCES
En las montañas de Morrogacho hay una tierra que guarda más de cien años de historia familiar. La Finca La Amapola reúne la casa que nos vio crecer y el cafetal que hoy vuelve a florecer.
Nuestro café lleva su nombre y rinde homenaje a la flor de amapola, símbolo de belleza, fuerza y memoria. Un tributo a las mujeres que han dado vida a este lugar y a un linaje femenino de más de cien años.
02 · EL LINAJE FEMENINO
Todo comenzó con Soledad Gaviria y las primeras matas de café. La historia siguió creciendo con las mujeres que vinieron después.
EL COMIENZO
Soledad Gaviria
LA CONTINUIDAD
Julia y Teresa Cardona



Julia y Teresa, hijas de Soledad, continuaron su legado. Las hijas de Teresa (Amelia, Aura, Fabiola y Dolly) dieron continuidad a la vida de la finca. En ellas reconocemos la hospitalidad, la dulzura y la fortaleza que siguen dando sentido a Amapola.
«En lo ordinario de cada día hicieron lo extraordinario».


03 · UNA VIDA COMPARTIDA
En 1963, Dolly y Antonio Naranjo, nuestro Toñito, se casaron. Juntos construyeron una familia de más de cuarenta integrantes entre hijos, nietos y bisnietos.
La elegancia de Misia Dolly y la grandeza de Toñito siguen presentes en la manera en que los recordamos. Su fotografía acompaña nuestro café porque en esa vida compartida también están nuestras raíces.
Una memoria que permanece: María Dolly Cardona de Naranjo (1940–2022) y Antonio Naranjo (1933–2023) fueron pilares de nuestra familia. Hoy sus hijos, nietos y bisnietos dan continuidad a esta historia.
04 · EL NOMBRE QUE NOS UNE
Con Toñito llegó el apellido Naranjo, el que hoy nos identifica como familia. Nombrarlo es reconocer el vínculo entre generaciones y el hombre que dejó su huella en nuestra historia.
Naranjo también es un árbol del paisaje del cafetal. Hoy hay uno sembrado en la finca en su honor. Cuidarlo es una manera de mantener viva su memoria en la tierra que nos une.
La Primavera Naranjo lleva el nombre de nuestra familia y la esperanza de volver a florecer.
05 · NUESTRO GUÍA
El hijo mayor de Dolly y Toñito fue nuestro gran guía. Su sabiduría marcó el camino y su voz fue una referencia para la familia.
En el homenaje dedicado a su memoria aparecen dos palabras: alegría y verdad. Las recogemos junto al lugar que siempre tendrá en nuestra historia.
A Nelson, gracias por ser nuestra guía y por dejar enseñanzas que siguen acompañándonos.
La Primavera Naranjo también está dedicada a él. Su memoria sigue inspirando esta nueva etapa y las maneras en que damos continuidad al legado familiar.

Dolly con Nelson en brazos · 1965Nº 010

06 · EL INVIERNO
9 meses de profundas despedidasEntre la partida de Dolly y la de Toñito transcurrieron nueve meses. En ese tiempo también despedimos a Nelson, a Aura, la última hermana de Dolly que seguía viva, quien llegó a los 95 años; a doña Flora, nuestra vecina de toda la vida, y a otras personas cercanas.
Como en la naturaleza, cuando los frutos terminan, las hojas caen y el paisaje cambia, nuestra familia atravesó su propio invierno.
En medio de ese tiempo comenzamos a nombrar una esperanza.
07 · UNA DECLARACIÓN DE FUTURO
Inspirada en el nombre de la Primavera Árabe, La Primavera Naranjo nació como una forma de nombrar el cambio y la esperanza de una nueva etapa para nuestra familia.
Antes de la partida de Toñito, Estefanía ya brindaba por ella en las reuniones. Creíamos que aún habría vida por recibir, lugares por reconstruir y motivos para celebrar juntos.
Antes de verla, ya brindábamos por ella.
08 · LA RENOVACIÓN DEL CAFETAL
La esperanza también comenzó a crecer en nuestra tierra. Durante años, el café de la finca se vendió a las cooperativas. Después de la muerte de Dolly, retiramos todas las matas antiguas: eran plantas viejas, menos productivas, y el cafetal necesitaba una renovación total.
Así nació Café Amapola.
Su primera edición recibió el nombre de La Primavera Naranjo. La esperanza que habíamos nombrado tenía ahora una cosecha para compartir.
09 · LA RECONSTRUCCIÓN DE LA CASA
La casa La Amapola forma parte de nuestra historia. Su reconstrucción es uno de los nuevos comienzos de esta primavera: darle una nueva etapa al lugar que nos reúne y abrir espacio para la familia que sigue creciendo.
El cafetal renovado y la reconstrucción de la casa hacen visible una misma esperanza: seguir cuidando lo que recibimos y construir futuro desde nuestras raíces.
10 · LOS NUEVOS COMIENZOS
Primavera significa abundancia y reconocimiento. Honrar lo que recibimos y dar la bienvenida a lo que aún podemos construir.
11 · LA PRIMERA EDICIÓN
La primera cosecha de la renovación total de nuestro cafetal, compartida bajo nuestra marca propia. Cuidado con Don Darío, secado artesanalmente al sol en nuestro beneficiadero, seleccionado manualmente por mujeres y tostado en Chinchiná.
LAS MANOS DETRÁS DE ESTA COSECHAGracias a Alex por su dedicación al cuidado de cada detalle y a Leo por hacer realidad este sueño. A todas las manos que continúan cuidando nuestra tierra.

FLORES, FRUTOS Y MEMORIA
A Dolly, Toñito, Nelson, Amelia, Aura, Fabiola y a quienes dejaron su huella en nuestra familia y en esta tierra. Su memoria sigue presente en lo que cuidamos y en lo que hacemos crecer.
Ahora eres parte de La Primavera Naranjo.